Autoconfianza: el punto de partida

«Todo comienza con la AUTOCONFIANZA»

Realizado por: Luciana Blix 

Veo en la actualidad una constante en el mundo, que uno de los principales dolores y limitantes que tienen las personas tanto a nivel personal como profesional es un bajísimo nivel de confianza en sí mismos, lo que conlleva en infinidad de casos a que no logren sus metas ni objetivos y vivan una vida llena de decepciones. 

Frases como “No puedo entrenar bien”, “No soy buen@ para esto”, “Siento que no tengo nada que aportar”, “Esto me pone muy nervios@ porque sé que no sirvo para hacerlo”, graficando  con claridad el tipo de sufrimiento que sobrelleva la falta de la capacidad de autoconfianza. 

Existen dos grandes ámbitos que la confianza conlleva:

El primer espacio apunta a la sinceridad. Cuando decimos “Yo confío en ti” es porque creo en la sinceridad de lo que el otro me está diciendo. Creo en sus promesas, en sus ofertas. Este espacio se dirige más hacia la ética. 

El segundo espacio apunta a la competencia. Hay casos en el que el otro nos dice que va a realizar un encargo pero nosotros lo juzgamos incompetente para hacerlo. Podemos creer en su sinceridad de querer realizar dicho cometido pero tenemos el juicio de que por más que quiera no es capaz de cumplirlo. 

¿Qué es la confianza? 

Podemos definir la confianza como una emoción que juzga que el otro es capaz o tiene la capacidad para realizar un trabajo o quehacer, lo que nos dispone a sentir seguridad. Por ejemplo, mi computadora tiene una avería y la llevo a un técnico que disfruta de “mi plena confianza en su trabajo”. Lo que estoy diciendo de dicho técnico es que, a mi juicio, es muy capaz en su labor y me otorga seguridad en que arreglará mi computador. 

Entendiendo la definición de confianza, el concepto Autoconfianza se hace más sencillo. 

Por lo tanto, la autoconfianza es la emoción que nos predispone a sentirnos seguros con nosotros mismos porque nos juzgamos capaces de realizar la acción que consideramos necesaria para lograr los objetivos planteados. Se puede notar que sin autoconfianza uno tiene dificultad al  tomar decisiones complejas, aventurarse a nuevos desafíos, emprender diferentes rumbos, generar diversas oportunidades, volviéndose retos muy difíciles de alcanzar y uno puede llegar  a sentirse frustrado, culpable y  afligido.

¿Cómo aumentamos nuestra autoconfianza? 

A continuación se muestra un modelo  llamado Las 4C’s, creado por Dan Sullivan y adecuado por Nelson Portugal. Se definen 3 actitudes clave para formar la confianza en nosotros mismos y tener la posibilidad de fortalecerla. 

Compromiso


El Compromiso es el primer paso para lograr la Confianza. Es una decisión. Pero no una decisión cualquiera, sino una que conlleva entrega, que genera una promesa hacia nosotros mismos. Es decidir que “Si lo quiero ”y elegir hacerlo, comprometerse con la acción. Este paso es muy importante y básico para el cambio. Cuando nuestro compromiso es poderoso, los siguientes paso se hacen más sencillos. 

Coraje


El Coraje nos permite desarrollar nuestra Capacidad. Es actuar pese al miedo, mandarnos al ruedo. Es la valentía que nos impulsa, como fuerza de voluntad, para llevar a cabo la acción a pesar de las dudas y temores. El coraje es el que nos permite pasar el Puente de la Incomodidad. 

En el Puente de la Incomodidad encontramos la incertidumbre, la inseguridad, la incomodidad. Éstas aparecen en el camino de nuestro desarrollo. Cuando queremos pasar de nuestra situación actual a la situación ideal que anhelamos, estas emociones surgen. El coraje es el que nos permite pararnos con decisión y, a pesar de ellas, seguir para delante en búsqueda de acercarnos a nuestro ideal.

Capacidad


La Capacidad es nuestra competencia en un espacio. El que seamos competentes en un ámbito nos dice que nuestra capacidad en dicho terreno ha sido desarrollada. La capacidad se adquiere en el aprendizaje, en la acción misma. Una parte de la capacidad está contenida en los conocimientos que podamos tener, sin embargo lo principal está en la acción que tomemos para desarrollarla en un tema dado. 

Confianza


Como definimos en un inicio, la confianza a nosotros mismos es la emoción que nos predispone a sentirnos seguros porque nos juzgamos capaces de realizar la acción que consideramos necesaria para lograr los objetivos planteados. Y ahora vemos el proceso por el cual se forma. Es innegable que necesitamos generar un verdadero compromiso que nos lleve a entregarnos a nuestros objetivos, que también es necesario el coraje para tener la decisión y valor de seguir hacia delante a pesar de los temores y dudas, y que la capacidad se irá desarrollando con el conocimiento pero aún, y mucho más, con la acción. 

La autoconfianza en la comunicación 

La mayoría de nosotros comunicamos lo que pensamos únicamente cuando nos sentimos seguros respecto a la aceptación que tendrá nuestra comunicación. Ello representa un problema pues, al limitar nuestra comunicación a estas situaciones, evitamos generar el cambio que buscamos en nuestras relaciones y en nuestra comunidad principalmente porque nuestras mejores ideas, aportes y/o propuestas tienden a representar una nueva manera de ver el mundo que nos rodea. 

La necesidad de que nuestra comunicación sea aceptada, en el área más profunda de nuestra esencia, proviene de las siguientes dos ideas erróneas: 

  1. Creer que nuestras ideas forman nuestra identidad 
  2. Creer que las ideas deben ser perfectas desde su primera expresión 

Somos más que nuestras ideas: creer que las ideas forman parte de nuestra identidad representa una limitación en la medida que el rechazo parcial o total de lo que opinamos, decimos, compartimos nos causa una sensación de rechazo personal. Es decir, cuando creemos que si nuestra idea no es tomada, entonces nosotros  como personamos  hemos sido rechazados. 

Esta creencia, tal como podemos verlo, representa la causa de dolor más grande en las personas y  a su vez  la razón fundamental por la cual muchos de nosotros evitamos expresar lo que realmente pensamos, creemos o queremos decir. 

Somos más que nuestras ideas. Nuestras ideas son solo la representación de lo que sentimos, creemos y pensamos en un momento determinado y no de quien realmente somos. Cuando internalizamos este concepto entonces en lugar de sentir temor por ser juzgados sentimos entusiasmos por poner en el mundo nuestra forma de pensar de manera que sea aprovechada, optimizada y  a través de ella transformar el mundo que nos rodea positivamente; especialmente el que está listo para el cambio. 

Un concepto que contribuye a tener una mayor confianza en nuestra comunicación es reconocer que las ideas, una vez dichas, son del mundo y que pueden ser tomadas para crecer y contribuir el crecimiento de los demás. Además de una mayor confianza, esta forma de pensar permitirá mejorar nuestras relaciones pues mantendremos el enfoque en alcanzar nuestro propósito, sumando valor sobre las ideas dichas 

Cuando analizamos la segunda razón por la cual las personas suelen evitar expresar lo que realmente piensan es la idea errónea que tienen sobre las buenas ideas.  La mayoría cree que habrá un momento en el que tendrá la idea perfecta en su mente, que encontrará el momento perfecto para comunicarlo o que mentalmente podrá optimizar cada vez más sus ideas. 

La verdad es que existe un límite en relación a la calidad  si se le puede llamar de este modo  de idea que podemos elaborar mentalmente. La optimización de nuestras ideas, la verdadera transformación, solo se puede dar en el exterior específicamente después de haber sido expresadas. 

Es ahí, a través de la discusión de la misma, del aporte de las demás personas, que las ideas van tomando formas, mejorando y, en esencia, encontrando la mejor manera de ser utilizando en ese momento. 

Elegir este concepto nos permitirá sentirnos entusiasmados por compartir nuestras ideas en lugar de sentir temor por expresarlas. 

A continuación ideas que me parece que es  importante expresar: 

Sentimiento

  • Lo que nos incomoda 
  • Lo que apreciamos 
  • Lo que esperamos o Lo que deseamos 

Aportes

  • Lo que pensamos /Dudas 
  • Lo que proponemos
  • Lo que dudamos o lo que ignoramos 

“Seguro de tus inseguridades, dueño de tus dudas, seguro es quien es seguro de lo que no sabe, de lo que cree que no puede, no el que lo sabe todo. Ya no debe pretender saberlo, ahora puede encontrar formas de saberlo o delegarlo”.

Nelson Portugal 

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