Resiliencia y Bienestar Social en la Comunidad Deportiva

Realizado por: Luciana Blix

 “Recuerda siempre que eres más grande que tus circunstancias, eres más que cualquier cosa que te pueda ocurrir.” Anthony Robbins

La resiliencia es la capacidad que tiene una persona o un grupo de personas, de recuperarse frente a adversidades. En algunas ocasiones, las circunstancias difíciles o los traumas permiten desarrollar recursos que se encontraban latentes y que el individuo desconocía hasta el momento, para después poder usarlos de manera positiva.                     

Es un concepto que alude a la capacidad de aquellos sujetos que, a pesar de nacer y vivir en condiciones de alto riesgo, se desarrollan psicológicamente sanos y socialmente exitosos. Ser resiliente no significa no sentir malestar, dolor emocional o dificultad ante las adversidades, sino que implica una serie de conductas y formas de pensar que cualquier persona puede aprender y desarrollar. (Kotliarenco, Cáceres, & Álvarez, 1996,).

La resiliencia empieza con un foco interno de control que genera el aumento de la probabilidad de éxito frente a el manejo de estrés. (Rutter, 2012, p.344).

Según Southwick, Vythilingam, y Charney (2005) la propensión para la resiliencia puede comenzar con la genética y la neurobiología, pero está muy influenciada por factores ambientales. Las variables individuales, como la autoeficacia, la competencia y el afrontamiento, así como las variables sociales y comunitarias, como la familia, los mentores y el capital de la comunidad, influyen en la capacidad de ser resiliente.

Chandler,  Roberts y Chiodo, (2015) mencionan que el generar resiliencia se basa en la filosofía de que los individuos encuentren el camino correcto de manera naturalmente, usando recursos psicológicos, sociales, culturales y físicos para apoyar su capacidad de recuperarse del estrés.

Las personas resilientes poseen tres características principales: saben aceptar la realidad tal y como es; tienen una profunda creencia en que la vida tiene sentido; y tienen una inquebrantable capacidad para mejorar. (Muñoz , 2016, p. 15)                                             

En las ciencias humanas, se utiliza el término resiliencia para referirse a un factor observado en ciertos individuos, que les permite afrontar, resistir y superar la adversidad con más recursos y mejores resultados que la mayoría de las personas, pudiendo formar parte de los estudios que analizan la importancia de la personalidad en el contexto deportivo (Ruiz, 2008). Hosseini y Besharat (2010), concluyeron que la resiliencia se asocia de forma positiva con el rendimiento deportivo y el bienestar psicológico.

Para que una persona opere protegida en un entorno hostil, según Saavedra (2005, p. 91-101), intervienen factores protectores en diversas áreas del desarrollo tales como; factores personales, que toman en cuenta el nivel intelectual alto en el área verbal, disposición al acercamiento social, sentido del humor positivo y un equilibrio en el estado biológico; los factores cognitivos y afectivos, que son la empatía, una óptima autoestima, la motivación de logro, el sentimiento de autosuficiencia y la confianza en que se resolverán los problemas; y por último los factores psicosociales, que conforma el ambiente familiar agradable, madres que apoyan a sus hijos, una comunicación abierta, una estructura familiar estable, buenas relaciones con los pares.

Southwick y Charney (2012) sugieren que una intervención que pretenda generar resiliencia debe incluir ciertos  componentes.

  • El primer componente es el entrenamiento en regulación emocional para reconocer y manejar reactividad e impulsividad.
  • El segundo componente son los enfoques conductuales cognitivos para reformular los procesos de pensamiento e incrementar la emoción positiva.
  • El tercer componente es la información de salud física sobre el ejercicio, la nutrición, el sueño y la relajación para aumentar el comportamiento protector. El cuarto y es el apoyo social para construir conexiones con la familia, compañeros y mentores para aumentar los factores de protección. 

Soledad y G. de Paz (2007) propusieron como objetivo general de investigación, contribuir a un abordaje integral del proceso salud-enfermedad a través del análisis de los niveles de resiliencia de los hogares pobres vinculados a los riesgos de la vivienda para la salud. Para ello, se plantearon objetivos específicos partiendo de la hipótesis de que “los hogares pobres tienen una capacidad (resiliencia) que les permite superar algunos riesgos de la vivienda precaria para la salud e intervenir en el proceso salud-enfermedad, mediante capitales sociales, comportamientos sociales, y estructura de oportunidades.”

Los objetivos específicos de G. Soledad y G. de Paz (2007) son; Identificar fortalezas y debilidades con respecto a recursos activos (o capitales) y pasivos de los hogares pobres para enfrentar los riesgos de la vivienda, detectar los comportamientos sociales que promueven resiliencia y los que no. aproximarse a la consideración de niveles de resiliencia a partir de comportamientos sociales, capitales sociales y estructura de oportunidades, y estimar riesgos de la vivienda para la salud a través de los niveles de resiliencia de la comunidad específica. 

Factores

  1. Redes de apoyo sanas dentro y fuera de la familia.
  2. Capacidad para hacer planes realistas y llevarlos a cabo.
  3. Visión positiva de sí mismo y confianza en fortalezas y habilidades.
  4. Buena comunicación y solución de problemas.
  5. Manejo de emociones.

(APA, 2016)

¿Cómo construirla?

  • Establecer relaciones.
  • No ver las crisis como obstáculos insuperables.
  • Aceptar el cambio.
  • Moverse hacia metas.
  • Conocerse a sí mismo.
  • Visión positiva de sí mismo.
  • Mantener situaciones en perspectiva.

(APA, 2016)

¿Qué es el bienestar social?

  • El bienestar social es definido como «la valoración que hacemos de las circunstancias y el funcionamiento dentro de la sociedad.»
  • Corey Keyes propone que el bienestar social está compuesto por 5 dimensiones:
  • Integración social
  • Aceptación social
  • Contribución social
  • Actualización social
  • Coherencia social.
  1. Integración socialà Se refiere a la evaluación de la calidad de relaciones que se mantiene con la sociedad y comunidad; considerando que el individuo tenga sentimiento de pertenencia, así como lazos sociales (familia, amigos, vecinos, entre otros).
  •  Aceptación socialà El sentido de pertenencia a la sociedad debe ser disfrutada; y debe tener mínimo dos de las siguientes cualidades:
  • Confianza
  • Aceptación
  • Actitudes positivas hacia el otro (honestidad, bondad, amabilidad, capacidad).
  • Aceptación de aspectos positivos y negativos de nuestra propia vida.

(Abarca, A. B., & Díaz, D. ;2005)

  • Contribución socialà Cada individuo debe tener un sentimiento de utilidad; es decir; sentir que es un miembro vital de la sociedad, que tiene algo útil que ofrecer al mundo y que sus aportaciones son valoradas.  

(Abarca, A. B., & Díaz, D. ;2005)

       4. Actualización socialà Se refiere a tener la concepción de que la sociedad e instituciones que la conforman son  entes dinámicos; y que dicho movimiento sirve para que consigan metas y objetivos, los cuales benefician a la sociedad.

            “Confianza en el cambio social”à La sociedad controla su destino .

(Abarca, A. B., & Díaz, D. ;2005)

  • Coherencia socialà Indica la percepción de la cualidad, organización y funcionamiento del mundo social.Se observa lo que sucede en la sociedad; y se encuentra una lógica a los acontecimientos que rodean a los individuos.

(Abarca, A. B., & Díaz, D. ;2005)

Resiliencia y Bienestar Social

  • Indispensable examinar entornos personales, familiares y comunitarios que promueven bienestar.
  • Al basarse en las fortalezas, capacidades y protecciones que una comunidad o sociedad tiene, provoca cambios en la movilización y motivación de los miembros de ésta, fomentando un crecimiento, autocuidado, autodirección, y la capacidad de enfrentar situaciones adversas en la sociedad.
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